México: Punto de origen, domesticación y diversidad genética del frijol tradicional.
México es el punto de origen del frijol, domesticado hace 8,000 años en Mesoamérica. 57 de las 150 especies conocidas se cultivan en su territorio.
Si bien el frijol es un alimento de gran consumo en México y otras regiones del mundo, pocos saben que se domesticó hace aproximadamente 8,000 años en Mesoamérica y que ese mismo proceso de domesticación solamente se desarrolló de manera simultánea en los andes, antes de que los primeros intercambios derivados de la época colonial lo comercializaran por todo el planeta.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), México es un polo de origen, domesticación y diversidad genética de esta leguminosa y en su territorio se siembran 57 de las 150 especies de frijoles que se conocen a nivel internacional. De ellas, 31 son endémicas.
Los frijoles además de su alto valor nutritivo tienen un valor identitario fuertemente arraigado en la cultura mexicana por ser un alimento de herencia prehispánica, usado para ofrendas, rituales y como tributo.
El frijol ha contribuido de manera destacada a la subsistencia alimentaria y a enriquecer la diversidad gastronómica del país a través del tiempo.
Asimismo, juega un papel muy importante en el sistema de milpa tradicional, cultivo ancestral polivalente integrado originalmente por el maíz, el frijol y la calabaza (triada mesoamericana).
En la milpa, las plantas se benefician unas de otras y se apoyan entre sí. Al crecer, el maíz sirve de soporte al frijol trepador y el frijol produce fertilizante (nitrógeno) que provee al maíz y a la calabaza. Las hojas de la calabaza protegen al suelo reteniendo la humedad e impidiendo la proliferación de malezas.
Los frijoles tradicionales (criollos o nativos) son variedades locales y/o ancestrales cultivadas en sistemas agro-ecológicos o de milpa por pequeños productores que forman parte de una cadena de transmisión de conocimientos de generación en generación.
Usualmente, estos frijoles son para autoconsumo de los agricultores y sus comunidades, y es difícil encontrarlos en grandes almacenes y supermercados.
Horizonte del frijol tradicional.
Del 23 de noviembre al 6 de diciembre de 2025, TERRACANTO Experiences recorrió más de 2,000 kilómetros a través de seis estados del centro de la República Mexicana en una ruta hacia destinos vinculados al frijol tradicional en los que las comunidades que producen este alimento continúan utilizando los conocimientos transmitidos por sus ancestros para mantener vivos sistemas como la milpa tradicional, a pesar de los retos impuestos por el cambio climático y la constante incertidumbre de precios en el mercado.
El frijol tradicional es la base de su alimentación cotidiana, ingrediente esencial para la unidad colectiva y motivo de orgullo, fortalecimiento y reivindicación de su identidad cultural.
Existe actualmente un creciente interés por este producto, su sabor, sus propiedades nutricionales y su impacto positivo en el cuidado del medio ambiente y mejoras para la vida de los agricultores por parte de consumidores que buscan formas de vida más sanas y representantes de sectores asociados a la salud, el ecoturismo, la innovación alimentaria y la conservación de saberes tradicionales.
Una mayor demanda de este súper alimento que sirve principalmente para el autoconsumo de las comunidades que lo producen y su venta a nivel local requiere de un eficaz equilibrio a nivel de producción y consumo que garantice que las comunidades puedan satisfacer primero su demanda y vender sus excedentes en un esquema de comercialización apoyado en prácticas de comercio justo.
El itinerario
Este itinerario personalizado de 13 días que diseñamos por invitación de LA COMANDANTA, empresa de alto impacto enfocada en identificar, rescatar y promover auténticos alimentos criollos mexicanos, para el proyecto corporativo y de investigación de The Heirloom Bean Co., empresa que ofrece en el Reino Unido la más completa variedad de frijoles tradicionales provenientes de pequeños productores agrícolas de México y Estados Unidos, incluyó visitas a 9 productores de frijol tradicional, un rancho orgánico «slow food», entrevistas a agricultores, degustaciones en restaurantes «farm to table», así como aprendizaje sobre técnicas ancestrales como la nixtamalización, la siembra en milpa, chinampa y metepantle.
La curaduría se complementó con visitas a sitios de patrimonio mundial de la UNESCO, zonas arqueológicas, museos, edificios históricos, mercados municipales y áreas naturales protegidas.
Nuestros clientes contaron en todo momento con el acompañamiento personalizado de TERRACANTO Experiences para coordinar la logística para el transporte, alojamiento, y comidas. Y en todas las actividades, visitas e intercambios con comunidades se proporcionó interpretación al inglés y al español, así como explicaciones relativas a contextos históricos, sociales y culturales cuando era necesario.
A lo largo del recorrido, se apoyó en el proceso de compilación de información sobre el uso de técnicas ancestrales como la milpa o el metepantle para cosechar las diferentes variedades de frijol tradicional del país, la transmisión de conocimientos heredados de generación en generación, la orientación agro-ecológica de los productores, las capacidades de producción, el valor que tienen estas leguminosas para sostener las economías de las comunidades, las necesidades de esquemas de financiamiento efectivos y los retos que impone el cambio climático a estos modelos de agricultura sostenible.
Asimismo, facilitamos el contacto entre The Heirloom Bean Co. y productores que son parte de la red de LA COMANDANTA para conocer de cerca la historia de mujeres, hombres y familias que, con ingenio, innovación y un gran amor por el campo mantienen vivas estas variedades de frijol, cada vez más escasas, frente a la expansión de procesos agrícolas industrializados de alto rendimiento y el abandono de tierras por agricultures presionados económicamente que buscan oportunidades en las grandes ciudades o emigran a los Estados Unidos.
Agradecimientos
Trabajar de la mano con nuestros clientes para ayudarlos a profundizar sus conocimientos sobre el frijol tradicional, las condiciones del campo y los aspectos medioambientales, sociales y culturales asociados al proyecto, ha dejado para TERRACANTO Experiences un profundo aprendizaje y memorias inolvidables de esta travesía compartida con personas con trayectorias profesionales admirables, curiosidad aventurera, gran sensibilidad y fantástico sentido del humor. Nuestro profundo agradecimiento a ellos y a los productores y miembros de las comunidades que nos abrieron la puerta a sus campos, casas y familias.
Sin duda, esta experiencia corporativa conllevará a una mayor valoración, conservación y consumo de las variedades tradicionales de frijol mexicano, así como a mejorar las condiciones de vida de los productores.
¡Por muchos más de estos proyectos con propósito! — Gustavo Morales Cirión, Director General/Fundador
Referencias bibliográficas
Téllez Ramírez Jessica, Hernández Velázquez Irma Angélica y Oliveros Galindo Oswaldo. (2024). Frijoles, ayocotes, téparis, ibes. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO).
Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO). (2018). Serie: de raíces mexicanas. ¿Le echamos más agua al caldo? Video en plataforma Youtube.com.
Generación Verde. s/f. La milpa. Un cultivo de tradición.
Interés agronómico, (2025). Maíz, frijol y calabaza: una alianza ancestral.
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). (2025). Metepantle: Sistema agrícola ancestral en las zonas montañosas de Tlaxcala.
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